martes, 10 de septiembre de 2013

REGINA VIARUM

Curso tras curso, desde hace algunos años, venimos trabajando en este blog las aportaciones que romanos y griegos han dejado en nuestro día a día, y con ello vamos a continuar en el curso que comienza. 
¡Desplegamos de nuevo las alas de la lechuza!

Aún no conozco a mis nuevos alumnos y, como de nuevo he cambiado de centro, me tocará presentar otra vez a nuestra lechuza, para continuar nuestra particular recopilación de referentes.  Sin embargo, no me gustaría perder la oportunidad de agradecer a mis antiguos pupilos las aportaciones que han hecho a este espacio, unos con más entusiasmo que otros; y, por supuesto, tampoco me gustaría perder la oportunidad de agradecerles las palabras que me han dedicado a través de este mismo blog (aquí o aquí) o por otras vías, en diversas ocasiones. Es la mejor recompensa que un docente puede esperar: la de sus alumnos. Y es que cada vez que cambio de centro, siento tener que hacerlo, sobre todo, por ellos, por esos alumnos que se iniciaron conmigo en el mundo de los clásicos y a los que me habría gustado llevar de la mano hasta el final. Pero mi condición de interino no me permite mucho más. 
Por todo, por todos, vamos a iniciar este curso, como ya hemos hecho en otras ocasiones, con un brindis. Esta vez con una copita de vino de las bodegas Regina Viarum, uno de estos referentes que hemos conocido gracias a la aportación de una antigua alumna (Gracias, Cristina). Podéis elegir el que más os guste: la reina de las vías, la Vía Appia, es la que va a presidir nuestro brindis y será por la que caminemos juntos a lo largo de este curso. ¡Salud!