martes, 3 de diciembre de 2013

NEVERQUEST (TROYANO)

Como este curso mis alumnos parece que no acaban de arrancarse a publicar en el blog, he decidido publicar algo yo mismo para ver si los animo dando ejemplo.
Cuando en relación a nuestros ordenadores escuchamos la palabra "troyano", el terror se apodera de nosotros y tememos que ese "bichito" informático acabe destruyendo todo lo que en ellos tenemos. Algunos hemos hecho de estas tecnologías una prolongación de nuestro propio yo, y el miedo a perder todo lo que en ellos atesoramos nos hace temblar de pánico. 
Pues eso es precisamente lo que les ocurrió a los habitantes de la legendaria Troya cuando los griegos se apoderaron de ella con el ingenioso invento del caballo que, ignorando qué era en realidad, introdujeron en la inexpugnable ciudad de los altos muros. Troya era la ciudad que había resistido durante diez años el asedio de los griegos, y otros tantos habría resistido si el astutuo Odiseo no hubiera ideado este engaño, el único con el que consiguieron destruir la ciudad de Príamo. 
Y volviendo al tema que nos ocupa, los troyanos que amenazan nuestros ordenadores deben su nombre a este caballo, pues su nombre procede de la adaptación de Trojan horse, que es el nombre inicial de este tipo de software malicioso capaz de destruirlo todo, después de conseguir acceder al interior de un sistema informático. 
Si alguien no confía del todo en esta idea, aunque está bastante clara su relación, que le eche un vistazo a la imagen con que la marca de antivirus Kaspersky anuncia la existencia de un troyano bancario. El caballo de Troya vuelve de nuevo, esperemos que no nos afecte.