viernes, 9 de enero de 2015

Historia del Carnaval Romano


El Carnaval Romano es una antigua festividad que empezó desde hace la Edad Media y era uno de los eventos públicos del país. La antigua tradición folclórica de Roma era una grande fiesta pública de aproximadamente 8 horas y que duraba durante 8 días y terminaba durante la noche del martes de carnaval.
El Carnaval Romano adquiere su fama durante el Renacimiento y la gente llega en la ciudad desde los países en los alrededores de Roma para asistir a los juegos y a los espectáculos. Durante el Carnaval Romano las calles y las plazas más famosas de Roma se llenaban de gente porque se le ofrecían muchos espectáculos, música, desfiles en máscara y banquetes.
 El primer teatro del Carnaval Romano fue Plaza Navona donde se desarrollaron los torneos de los caballeros que tenían que golpear un blanco rotatorio (un clásico saracino) o los juegos del anillo,un juego que consistía en ensartar con una lanza un anillo unido a un grande recipiente lleno de agua que se volcaba sobre el caballero. Enseguida, en Monte Testaccio empezó la práctica de la “ruzzica de li porci” una tradición durante la cual se hacían rodar desde una roca unos carritos con unos cerdos vivos. A finales de la roca las personas esperaban los cerdos aturdidos para traerlos en su propia casa. Aproximadamente en la mitad del siglo XV Papa Pablo II ordenó que todas las celebraciones se organizaran en Plaza venecia para que el palacio de propiedad del pontífice adquiriera más importancia.

A lo largo de Via del corso se desarrollaban también dos actividades populares que existían desde hace el Primero Carnaval Romano, es decir, la Corsa dei Moccoletti y la Corsa dei Barberi. La primera consistía en una carrera competitiva durante la cual los participantes tenían que apagar unas candilejas en las manos de sus adversarios. La segunda, era la tradición más esperada y consistía en una carrera de caballos “berber” famosos para sus propiedades físicas. Los caballos se arrojaban sin sus jinetes profesionales desde Plaza del popolo y tenían que alcanzar hasta Plaza Venezia, mientras que los mozos de cuadra y los beréberes tenían que lanzarse entre los caballos para pararlos. Durante los años esta exhibición fue prohibida y la tradición del carnaval siguió durante los años gracias a los desfiles de máscaras, a los espectáculos, a las representaciones de la Comedia del Arte y gracias a muchos otros eventos alegóricos en las zonas más famosas de Roma.